Audacia perdida o resignación permanente, la disyuntiva de las elecciones francesas
| 04 de Mayo de 2012

testifican los afiches de los dos candidatos presidenciales que se enfrentaran este próximo domingo 6 de Mayo. De un lado Nicolas Sarkozy, actual presidente, se presenta para su relección, con la idea de una Francia fuerte, poniendo el énfasis en los temas migratorios y en el fomento de una política económica de austeridad; su oponente, el candidato del partido socialista francés, François Hollande, propone en su slogan de campaña un cambio inmediato, haciendo una directa alusión al fin de ciclo que puede significar el cambio de presidente, pero su programa político no se aleja de la austeridad que tanto se aclama en estos tiempos de crisis y sigue la corriente establecida por los organismos económicos aunque defendiendo una política mas social.El azul evoca necesariamente el amanecer, el inicio de una nueva etapa, de un nuevo día, los programas políticos de ambos candidatos quisieran ver ese mañana pero parecen tropezar con un obstáculo que impide ese porvenir perfecto que puede definirse en la línea de horizonte de sus respectivos afiches. Los estragos provocados por la crisis financiera internacional y en particular la crisis económica generada por el déficit nacional de varios países europeos van a impedirles, o por lo menos obstaculizarles, el desarrollo harmonioso de sus respectivos proyectos.
Unidad, la sola marcha posible
| 02 de Mayo de 2012
Hace apenas dos años se escucharon por ahí comentarios acerca de la redención de la Unión Patriótica. Para entonces aquellos bisbiseos sonaban a meras reminiscencias originadas por unos/as cuantos/as buscando revivir un proceso que pese a su importancia en la historia política colombiana no tenía la misma validez en momentos en que ya había hecho aparición el PDA, el cual no sólo conjugaba los aportes del degollado movimiento político sino de otros proyectos partidistas desaparecidos, transformados, o todavía existentes. Pero con la aparición de la Marcha Patriótica en días pasados lo que se comprueba es que bajo un apelativo próximo, una que otra modificación, y con la participación de nuevas personalidades aquel susurro parece haberse materializado. En una democracia y por el bien de su consolidación no queda mas que saludar toda iniciativa política organizada y en franca regla que sirva en tanto canal de expresión de diversos sectores, ideas o proyectos ante la inanición de los partidos tradicionales o que representan el régimen. Sin embargo para los intereses de uno de los campos político-ideológicos que compiten por la toma del poder, el de la izquierda, la efeméride del nuevo proceso es medianamente beneficiosa y alentadora.




